Un Aula para Pensar
La comprensión y el desarrollo de la inteligencia para el aprendizaje son dos cuestiones básicas en la escuela de hoy. Respondiendo a esta necesidad, desarrollamos en nuestra escuela un proyecto innovador y eficaz: “Un Aula para Pensar”

El propósito de enseñar a pensar a los niños es prepararlos para que en el futuro puedan tomar decisiones meditadas y tener una actitud crítica y reflexiva para resolver problemas en todos los ámbitos de la vida.
Para alcanzar estos objetivos, debemos instalar una cultura del pensamiento, que puede especificarse en seis dimensiones:
Lenguaje de pensamiento: términos y conceptos que se usan en el aula para referirse al pensamiento.
Predisposiciones al pensamiento: actitudes, valores y hábitos psíquicos de los alumnos con respecto al pensamiento, y lo que se puede hacer desde el aula para fomentar patrones de conducta intelectual productivos.
Monitoreo mental: reflexión de los alumnos sobre su propio pensamiento.
Espíritu estratégico: actitud especial que estimula a los alumnos para que construyan y usen estrategias de pensamiento como respuesta a desafíos intelectuales y de aprendizaje.
Conocimiento de orden superior: va más allá del conocimiento de una materia, y se centra en el conocimiento y dominio de las formas de resolver problemas, utilizando evidencias y haciendo preguntas en una disciplina.
Transferencia: aplicación de conocimientos y estrategias de un contexto en otro y exploración de las relaciones entre diferentes áreas de conocimiento.
Cada una de estas dimensiones es desarrollada en todas las áreas y ámbitos escolares.
